Tecnología psiquiátrica en seguridad
Junio 29, 2009
Si el problema de la inseguridad fuera una enfermedad, estaríamos en alerta máxima ante la epidemia. Y en cierta forma sí
lo es, pues si consideramos que el resquebrajamiento social, la pérdida de valores y principios y el franco deterioro
moral por el que estamos atravesando son, de uno u otro modo, parte de una sociedad enferma. Si bien es cierto que somos
potenciales víctimas, es necesario reconocer que estamos siendo, en cierta forma, nuestros propios victimarios al generar
individuos inadaptados.
Desafortunadamente no se dispone de una vacuna para este mal. Vivimos expuestos y, un buen día, simplemente caemos en la
cuenta que hemos sido víctimados o, increíblemente, en nuestro hogar formamos ya parte del grupo de los delincuentes.
Para prevenirnos de manera efectiva debemos aprender cómo hacerlo pero, antes que ello, debemos conocernos a nosotros
mismos y a las personas a nuestro alrededor para hacer más eficaz dicho aprendizaje. Es cierto que debemos confiar en
nuestros sentidos, sin embargo, existen métodos y herramientas que pueden ayudarnos a conocernos mejor y reconocernos de
antemano para saber cómo podemos reaccionar ante una situación de peligro.
Los profesionales de la neuropsiquiatría han efectuado una serie de estudios y facilitado el desarrollo de nuevos
instrumentos de medición que permiten, a través de cuestionarios simples y gracias a una exhaustiva correlación
estadística, establecer y determinar si una persona puede perder el control estando bajo estrés y ser un generador de
violencia.
Conocer esta información es importante, ya que existen casos en los que, al enfrentar a un criminal, las personas que
están siendo asaltadas se ponen a gritar o incluso intentan agredirlo y éste opta por utilizar su arma para resolver la
situación, lo que resulta con las fatales consecuencias de las que a diario nos dan cuenta los medios de comunicación.
En otros casos, algunas personas pierden el control ante un incidente de tránsito y acaban en la cárcel por ocasionar
lesiones, o incluso la muerte, a otra persona.
Muchos de nosotros podemos estar bien aleccionados respecto de cómo comportarnos en una situación de estas, sin embargo,
¿estamos seguros de cómo van a reaccionar nuestros acompañantes ante la presencia de un malhechor?
Por ello, es de gran valía el difundir no solo las medidas de autoprotección, sino además, evaluarnos con todo lo que
está a nuestra disposición, ya sea para enfrentar un acto delictivo o bien cualquier otra eventualidad altamente
estresante que se pudiera presentar en nuestra vida y ante la cual podamos reaccionar de manera inapropiada.
Por estos motivos, en esta oportunidad tenemos el honor de contar no solo con la opinión de un experto médico
especializado en neuropsiquiatría, el Dr. Luis Antonio Pando Orellana, sino que además tendremos la oportunidad de
conocer la primera herramienta de tipo virtual, es decir, con acceso vía internet, que nos permitirá evaluarnos y
conocer justamente nuestro grado de vulnerabilidad a perder el control estando bajo estrés.
Dicha herramienta denominada Prueba EV-POL, es un instrumento que parte de la lingüística y se correlaciona con la
neurofisiología, orientada básicamente a la detección clínica de los llamadas síndromes fronto-temporales, que son
disfunciones del cerebro que se manifiestan de múltiples formas, pero que se concentra principalmente en la falta de
raciocinio y predominio de la impulsividad y la violencia.
El término EV-POL surge de la combinación de las palabras Encefalograma Virtual y de las iniciales del nombre del
autor, médico neuropsiquiatra mexicano, quien después de 25 años de investigación, desarrolló y perfeccionó su prueba,
misma que es aceptada y empleada por jueces y magistrados del Tribunal Superior de Justicia en México, como método de
prueba pericial orientada no solo a determinar la peligrosidad del individuo, sino su vulnerabilidad a cometer el
delito que se le imputa, tanto en el ámbito penal como en el civil familiar.
Asimismo, permite conocer niveles de organización emocional en el ámbito personal y laboral, arrojando resultados que
determinan si el individuo presenta, entre algunos otros, conductas psicopáticas, sociopáticas, oposicionistas,
agitación, tendencia a las adiciones o trastornos de la sexualidad.
Conoce la opinión que, en términos de prevención de delitos, nos comparte hoy el
Dr. Luis Antonio Pando Orellana desde una perspectiva
psiquiátrica.
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