Robo, falsificación y venta ilegal de medicamentos
Por: David Lee
Julio 5, 2010
Más allá del evidente daño económico que ocasionan a la industria farmacéutica, este tipo de delitos constituyen
un verdadero peligro para la salud de las personas, ya que los medicamentos robados o falsificados y vendidos de
manera ilegal, o bien se encuentran caducos por haber expirado su periodo de vigencia o no haber sido conservados
bajo las recomendaciones de almacenaje del fabricante o bien, aquellos que francamente son viles copias, no poseen
los ingredientes activos en la cantidad y calidad suficientes para garantizar al usuario el efecto esperado.
Según estimaciones de la
Organización Mundial de la Salud (OMS), este fenómeno,
surgido un par de décadas atrás, ha alcanzado cifras considerables a nivel mundial sobre todo en países
subdesarrollados de África, Asia y Latinoamérica, en los cuales el porcentaje de medicamentos falsificados alcanza
escandalosamente hasta un 30% del mercado. Por su parte, los países del llamado primer mundo no están exentos y en
ellos se estima que la afectación es del 1%. En México, aún cuando no existan cifras exactas, se considera que el
problema ronda alrededor de un 5%, afectando de igual manera a las medicinas de patente, como a los
genéricos.
El consumidor de este tipo de medicamentos considera que el bajo precio que le ofrecen radica en el hecho de ser
"muestras médicas", que simplemente se venden "por debajo del agua", pero que a fin de cuentas
son medicinas legítimas. No obstante, su opinión no sería la misma al saber que los delincuentes falsifican o
adulteran tanto los medicamentos como los empaques que simulan ser legítimos o muestras médicas "originales".
Lo más grave del asunto es que quien consume el "medicamento", recibe cualquier otra cosa, pero no una
auténtica medicina. Ello ha ocasionado una serie de afectaciones en la salud de las personas, incluso de
consecuencias fatales. La OMS estima que anualmente mueren en el mundo 100,000 personas por consumo de medicamentos
falsos.
Debemos recordar que lo delitos se cometen por acciones, pero también por omisiones. Si, en términos de la ley, el
ignorar algo no nos exime de su responsabilidad: ¿no estaríamos acaso siendo culpables, ya no solo de cerrar el
ciclo de este delito al adquirir ilegalmente "medicamentos", sino en caso de suministrar uno de estas
medicinas a alguien y que sufriera daños irreversibles o la muerte misma?
Es preciso concientizarnos de este grave delito. No podemos ni debemos permitir que este mercado crezca. Debemos
reconocer que la industria farmacéutica mundial ha desarrollado, con la más alta tecnología, medicamentos de
excelencia; que constituye una de las industrias clave para la subsistencia de la humanidad; que genera desarrollo
y dá empleo a millones de personas en todo el mundo.
Los laboratorios están reforzando los controles y medidas de seguridad en su cadena de fabricación y distribución.
En conjunto con las autoridades, se está trabajando en los aspectos legales y operativos para perseguir y castigar
efectivamente a los delincuentes y es preciso que los ciudadanos aportemos nuestra parte a fin de contrarrestar las
posibilidades de que continúe al alza este ilícito y peligroso negocio en nuestro país.
Por lo anterior, y para prevenirse adecuadamente, es importante considerar las siguientes recomendaciones:
- Conoce el medicamento que te ha sido recetado. Solicita a tu médico una muestra y observa bien
las características físicas tanto del empaque, como del medicamento: color, apariencia y consistencia. Consulta y
aprovecha los programas de apoyo y promociones existentes por parte de los laboratorios médicos.
- Adquiere los medicamentos en farmacias de prestigio y centros de salud autorizados. Exige, invariablemente,
una factura y/o constancia de entrega del medicamento, pues con ello disminuirá la posibilidad de recibir una
falsificación y contarás con un comprobante oficial en caso de alguna reclamación.
- Revisa que las fechas de caducidad no se hayan alcanzado. Desconfía de promociones demasiado atractivas que
sean efectuadas de manera exclusiva por una farmacia, así como de establecimientos que no exijan receta médica para
la venta de medicamentos controlados.
- Evita auto medicarte y consumir medicamentos sobrantes que conserves en tu hogar pues, además de no contar
con una opinión médica profesional, corres el riesgo de que las condiciones de almacenaje del medicamento no hayan
sido las idóneas, afectando al producto o bien que éste se encuentre ya caduco.
- Al desechar las cajas y empaques de los medicamentos, destrúyelos para evitar que sean reutilizados de manera
ilegal por delincuentes.
Si sabes, observas o sospechas que alguna persona, lugar o institución expende medicamentos robados, adulterados o
falsificados, actúa de inmediato, denúncia el hecho ante la
Asociación Mexicana
de Investigaciones de la Industria Farmacéutica A.C., quienes cuentan con una área especializada para darle
seguimiento inmediato y preciso al caso.