¿Qué hacer para salvar a la policía?
Por David Lee
Octubre 26, 2010
Los policías encargados de velar por la seguridad de los mexicanos, son tradicionalmente señalados
como ineptos y corruptos por una sociedad fastidiada de su ineficacia, abusos, actos de complicidad
con los criminales y las omisiones que favorecen la comisión de delitos. No obstante, pocas veces
son comprendidos y muchas menos reconocidos.
Si bien es cierto que la policía mexicana enfrenta, metafóricamente, un problema grave de salud, en
el cual alguna parte de sus elementos están prácticamente desahuciados, resulta también cierto
que no todos al interior están enfermos, que existen personas que presentan ciertos síntomas,
otras tantas que son vulnerables a enfermarse y que muchas otras se encuentran perfectamente sanas.
Más allá de continuar únicamente con las críticas a los policías, como sociedad, deberíamos
informarnos para conocer y comprender la situación que enfrentan y buscar, a través de las
instancias de participación ciudadana, las formas de paliar sus males y, eventualmente, lograr su
restablecimiento y condición de salud, para beneficio de todos.
Según datos recientes de la Secretaría de Seguridad Pública, la fuerza policial nacional se
encuentra conformada de la siguiente manera:
| ELEMENTOS |
% |
INSTITUCIÓN POLICIAL |
| 35,386 |
8.28 |
Policía Federal |
| 3,500 |
0.82 |
Policía Federal Ministerial |
| 196,030 |
45.87 |
Policía Estatal |
| 26,928 |
6.30 |
Policía Ministerial |
| 165,510 |
38.73 |
Policía Municipal |
|
| TOTAL FUERZA POLICIAL |
| 427,354 |
100 |
|
Estas cifras nos arrojan un promedio de casi 4 policías por cada mil habitantes, lo cual, en términos
comparativos, no está nada mal, estamos al nivel de países europeos y por encima prácticamente del
resto de los países latinoamericanos, incluso tenemos más policías per cápita que los estadounidenses.
Existen otros factores que, sin embargo, derrotan a la policía mexicana:
- De los 2,439 municipios, más de 400 no cuentan con policía municipal.
- El 40.5 % de los policías perciben entre $1,000 y $4,000 pesos mensuales.
- El 20.4% gana menos de $1,000 pesos al mes.
- 68.3% de los policías municipales tiene un nivel de educación básica.
- Existe un analfabetismo de casi un 2% en sus filas.
Si a esto aunamos el concepto de ineptitud y de corrupción en el que tenemos la mayoría de los
ciudadanos a los policías y, encima de ello, observamos la falta de respeto y los insultos que se
les profieren en cada oportunidad, el escenario donde se desempeñan estos servidores públicos no
es nada prometedor.
Valdría la pena reflexionar en el hecho de que los actos de corrupción, y concretamente el delito de
cohecho, lo comete tanto el que recibe, como el que otorga. ¿No será acaso que a lo largo de los años,
a través de las dádivas y “mordidas” a los policías, fuimos sembrando pequeñas semillas de corrupción
y que, al cabo del tiempo, crecieron y se convirtieron en auténticas plantas carnívoras? ¿Podríamos
aseverar que los fuimos condicionando de cierta manera, que se convirtió ya en un estilo de vida,
tanto para ellos como para nosotros?
Se dice que cada pueblo tiene la policía que quiere y que merece, ¿qué policía merecemos y queremos en México?
¿Ganaremos algo únicamente criticando y denostando a nuestra policía? Es evidente que requieren una
reestructura. Se está trabajando arduamente en ella, veremos seguramente cambios de forma y fondo en
el corto, mediano y largo plazo a través de los nuevos modelos policiales; sin embargo, los
ciudadanos no podemos simplemente cruzarnos de brazos y esperar a que las cosas se den por sí solas.
Podemos y debemos coadyuvar a su dignificación y reconformación.
Nuestra policía está enferma, no permitamos que se convierta en una enfermedad crónica y ayudemos a su
recuperación, pues para contar con niveles adecuados de seguridad, es preciso ayudarla a vivir.
La fórmula requerida se llama
Participación Ciudadana, con la cual, a través de comités y observatorios
ciudadanos, no sólo se pueden auditar y supervisar sus acciones, pues al mismo tiempo se debe estimular
a los seres humanos que se encuentran debajo de cada uniforme, mostrándoles el respeto debido al tiempo
mismo de obligarlos a cumplir con su deber y misión, de acuerdo con el rol que ellos mismos han asumido
para desempeñar en nuestra sociedad.
Los mexicanos queremos y merecemos una buena policía, trabajemos juntos por ella. Para reportar a un
policía "enfermo" en el Distrito Federal, tanto para denunciar policías deshonestos como para
felicitarlos, debes comunicarte directamente al
Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración
de Justicia del D.F., al teléfono
5533-5533 o en su sitio web
www.consejociudadanodf.org.mx
En el resto del país, lo recomendable es denunciar ante la
Secretaría de la Función Pública a través
de su sitio web:
www.funcionpublica.gob.mx