Los adultos mayores en las tareas de seguridad vecinal
Mayo 4, 2009
Es muy triste reconocer que una buena cantidad de los adultos mayores en nuestro país, pese a que se
encuentran en pleno uso de sus facultades físicas y mentales, no suelen llevar una vida del todo
integrada a la sociedad y en muchos casos ni en su propia familia.
Las personas de la llamada tercera edad, pese a que poseen el mayor grado de experiencia en la vida,
son a quienes menos recurrimos para obtener su consejo y asesoría, pues consideramos que como son
personas jubiladas o retiradas, no pueden aportarnos gran cosa a nuestros problemas cotidianos en la
modernidad en la que vivimos.
La gran mayoría de los adultos observamos a nuestros padres y abuelos como posibles víctimas de delitos.
Por esta razón, solemos alertarlos sobre los modus operandi de los delincuentes, incluyendo una serie
de recomendaciones que, en algunos casos, si no son ofrecidos en forma eficiente, en lugar de prevenirlos
en términos reales, acabamos por generarles un estrés que genera en ellos paranoíia y los convierte en
personas más vulnerables a ser victimadas.
Sin embargo, y concretamente en el tema de la seguridad, debemos reflexionar al respecto, pues como dice
el dicho "más sabe el diablo por viejo, que por diablo", los adultos mayores pueden hacer mucho por
nosotros.
¿No es mejor que, en lugar de darles las recomendaciones a los adultos mayores, los motivaramos a
involucrarse de lleno en un programa de seguridad vecinal?
Debemos considerar que ellos pasan mucho mayor tiempo en casa que las personas económicamente activas;
que conocen perfectamente el vecindario y, en buena medida, a los vecinos; que son capaces de distinguir
entre un acto sospechoso y una franca emergencia. Entonces, ¿por qué no involucrarlos en el tema de la
seguridad, pero desde la perspectiva de ser ellos mismos los vigilantes de la comunidad?
Nuestra pirámide poblacional está cambiando, hoy nos podemos considerar un país de jóvenes, no obstante,
la perspectiva a mediano plazo, pronostica un gran número de personas con más de sesenta años en el país.
Para preparnos hacia ese futuro, es necesario actuar hoy y lograr que en nuestras comunidades, los
adultos mayores entren en acción y, muy especialmente, para contrarrestar los embates de la delincuencia.
Para hablarnos sobre este tema, hemos invitado al
Lic. Rubén Contreras Collignon,
reconocido experto en seguridad, pionero en México de los grupos de profesionales del ramo y hoy un
orgulloso adulto mayor en activo, para que comparta su opinión respecto del
rol que pueden y deben jugar las personas de la tercerda edad
en materia de prevención de delitos.