Seguridad personal en el trabajo
Marzo 30, 2009
El sitio de trabajo representa el lugar en el que pasamos buena parte del día y en el cual obtenemos
nuestra principal fuente de ingresos. Asimismo, constituye un lugar en el que estamos expuestos a una
serie de situaciones y circunstancias, que pueden favorecer la comisión de un delito en nuestra
contra.
Desde el simple hurto de nuestras pertenencias, práctica de conductas desleales, hasta el acoso, son
algunos de los delitos a los que estamos expuestos en el trabajo.
Más allá de convertirnos en víctimas, no obstante, existe la posibilidad de ser involuntariamente
partícipes de personas malintencionadas y ser identificados como cómplices y acabar señalados como
delincuentes, situación que además de traer como consecuencia la pérdida del empleo y el enfrentamiento
de un proceso legal, puede deteriorar nuestra carrera profesional, al manchar nuestro expediente de una
manera inexorable.
No debemos perder de vista que en buena medida, y de mayor cuantía, los delitos cometidos son los
llamados de "cuello blanco", que son perpetrados por individuos que distan mucho en
apariencia de los delincuentes callejeros comunes y cuyas habilidades son la orquestación de fraudes
y robos, manipulación de personas y su capacidad de encubrir dichos delitos, implicando o haciendo
responsables a terceros.
Por otro lado, nuestra integridad física puede verse en riesgo, si no sabemos cómo reaccionar ante un
acoso, ya sea de tipo personal, por rivalidades profesionales o bien de tipo sexual, siendo presionados
por superiores dentro de la misma empresa, para vernos favorecidos con promociones, bonos o ascensos.
En estos tiempos de crisis ya no solo es necesario aprender a "cuidar nuestro trabajo" sino además a
"cuidarnos en el trabajo". Ante ello, el experto en seguridad
Alfredo Córdoba,
nos ofrece una
serie de
recomendaciones
muy puntuales para prevenirnos y reaccionar ante cualquiera de estas
situaciones.